• Un momento de inflexión y de reflexión para observar los logros y hacer frente a los desafíos
• Una oportunidad de reconocimiento de las luchas pasadas y la sangre vertida para conseguir una vida digna para trabajadores y trabajadoras
• Una etapa de consolidación de los derechos fundamentales del trabajo, en su categoría de derechos humanos: libertad de trabajo; igualdad de oportunidades y de trato; libertad de asociarse y negociar colectivamente; compromiso de erradicación del trabajo infantil y protección del trabajo adolescente
• El momento para sostener frente al mundo y a nosotros, los ciudadanos de nuestro querido país, el conjunto de valores propios que hacen a nuestra forma de trabajar y producir.
La solidaridad, el compañerismo, la colaboración entre capital y trabajo cuando esta relación se da en términos de equidad y buena fe, la defensa de la vida y la salud y la seguridad en el trabajo son valores que sostenemos indeclinablemente.
La historia del trabajo en la Argentina, da cuenta de luchas sociales y conquistas, marchas y contramarchas en el logro de los derechos sociales hasta su consolidación en el último período y la convicción de que los logros deben sostenerse.
A los trabajadores y trabajadoras: el reconocimiento de un país, que crece por su esfuerzo, por su perseverancia de volver a alzar la frente una vez más, dejando atrás frustraciones e injusticias, apostando al futuro en unión y libertad.